Imaginá que vas a comprarte el mismo café de media mañana de todos los días. Llegás a tu lugar, pedís "lo de siempre" pero, esta vez, algo te está esperando.
Sabías que lo ibas a encontrar, pero no sabías cuándo.
Tenés una idea de qué es, pero necesitás abrirlo para estar seguro.
Por cinco minutos, tu día rutinario se descarrila, y pasás a vivir la vida de alguien más.
En tus manos, guardás lo que NCM entregó ese mes.
Vas a volver a tu día bastante convencido de que, en la incertidumbre, hay un poquito de magia.
Anotate para cuando se abran las puertas.
Por ahora, sólo en Buenos Aires.
(lista de espera)